Boletín 98
Abr – Jun 2024
ASAGIO te conecta con estos espacios para ofrecer una formación continua, coherente y complementaria, donde un mismo tema se aborda desde la experiencia, el análisis clínico y la evidencia científica.
Editorial
El 20 de julio de 2024 se celebra el aniversario 214 de independencia, la década siguiente a este evento histórico en 1810, suele denominarse "la patria boba", porque se caracteriza por las disputas políticas internas en la naciente república.
La patria boba no es solo ese corto periodo de tiempo que se describe en los libros de historia escolares. Realmente llevamos un poco más de dos siglos en ello.
Disputas políticas internas, muchas veces infértiles, sobre el manejo del estado y por burocracia; con el añadido de la corrupción.
Una de estas disputas ha llegado a uno de los derechos fundamentales del ser humano: la salud. Es evidente la crisis por la que pasamos, se proponen reformas que no hemos podido consensuar como nación.
Hay un mayor interés en defender una postura ideológica e intereses individuales, que en ofrecer un modelo de cobertura universal, de uso racional de la tecnología, justo con el talento humano en salud y financieramente sostenible.
Mientras tanto, reina la incertidumbre en todos los actores del sistema involucrados, especialmente los pacientes, el eslabón más débil de la cadena.
La salud es una prioridad para cualquier grupo humano y el modelo de implementación debe ser una prioridad para todo gobierno, promoviendo una discusión amplia, participativa y desprovista de intereses ideológicos, demagógicos e individualistas.
El suicidio de una médica residente, ha suscitado análisis y pronunciamientos de varios sectores e individuos. Algunos de ellos muy polarizados.
Si cambiamos la idea de culpa por responsabilidad y quitamos el juicio de valor, bueno o malo; nos acercamos a una mejor comprensión de los fenómenos.
Se forman bandos: por un lado los que señalan a las universidades y a sus profesores como maltratadores y por el otro, los que se quejan de la generación de cristal.
Todos los fenómenos de salud son multifactoriales. Hay factores biológicos, psicológicos y sociales.
Existe una predisposición biológica a ciertas condiciones de salud en cada individuo; hay determinantes psicológicos y sociales: herencia genética, dinámicas familiares y sociales y hábitos personales,
La generación de cristal ha reivindicado a algunos grupos poblacionales, prioriza el bienestar personal y la salud mental sobre metas laborales y financieras ¿Eso es malo o simplemente, diferente? y nuestra generación es la responsable de la crianza de la generación de cristal.
La educación no se transmite y el carácter, la templanza y la resiliencia no se inculcan con métodos que menoscaben la dignidad humana. Es diferente el maltrato a la exigencia académica y a la responsabilidad asistencial, propia de la práctica en la formación médica.
Otro acuerdo que facilita entender las dinámicas interpersonales es: nada es personal. Nadie planea cotidianamente dañar a otro ser humano.
Las relaciones humanas son complejas. Si en una misma familia, la afinidad de cada padre por sus hijos y entre hermanos es diferente, cómo no lo iba a ser entre extraños. Es natural las diferencias entre seres humanos y a ellas contribuyen ambas partes, de manera desigual en las relaciones de poder.
Tradicionalmente, se ha asumido que ser profesional en un área, automáticamente califica al profesional para la docencia. Algunos tienen habilidad natural para la enseñanza, pero no es una característica por defecto.
El maltratador es una persona que está sufriendo mucho y esa interacción negativa con los que están a su alrededor, es la forma como manifiesta su dolor. Mírenlo con compasión.
Todos pasamos por el proceso formativo y muchos no percibimos ningún tipo de maltrato de nuestros pares o instructores, hacia nosotros o terceros; sin estar exentos de las diferencias normales entre seres humanos. Lo que no quiere decir que no lo haya.
Las conductas punibles tipificadas en el código penal, laboral, disciplinario, ético y el reglamento interno de cada universidad, como: violencia sexual, de género, incluida la homo y la transfobia, racismo, acoso laboral, faltas disciplinarias o a la ética; deben seguir el conducto regular estipulado en cada norma, con la garantía procesal para las partes.
En las demás situaciones:
El maltrato en algunos sectores de la carrera médica en pre y posgrado, se aborda desde una perspectiva multifactorial, como fenómeno complejo de las relaciones humanas, con la participación de todos los actores: Estado, universidades, profesores, estudiantes y sociedad civil.
Dotar al docente de educación superior de herramientas conceptuales pedagógicas, que le permitan un desempeño óptimo como profesor y el desarrollo de habilidades no técnicas o blandas.
La gestión emocional es una parte fundamental del bienestar, sin patologizar la salud mental. La terapia psicológica debe ser una tarea universal y regular, no dirigida a unos pocos de manera coyuntural. La frecuencia si es diferencial.
Reconocernos y reconocer en el otro a un ser humano frágil, vulnerable, con debilidades y dolores, donde una dinámica social nos pone a jugar el papel de superior o de subordinado; que nada tiene que ver con la igualdad del valor como personas y la dignidad humana.
Tenemos fortalezas como gremio, como instituciones educativas y como personas, que debemos reconocer, resaltar y aprovechar.
Una amenaza común a muchos fenómenos sociales es la sobre simplificación que lleva a caer en uno de dos extremos y crear bandos. Por un lado invisibilizar el fenómeno; pero por otro, también, es sobredimensionar y exagerar su existencia y suponerlos universales y sistemáticos, poniendo a todos en un mismo cajón, desconociendo la individualidad de la naturaleza humana.
La falta de identificación de los condicionantes particulares de persona, tiempo y espacio, que los genera, dificultan un análisis objetivo y el no reconocimiento de la responsabilidad, que no culpa, de cada parte involucrada; nos pone en una actitud defensiva, en vez de proactiva en búsqueda de soluciones eficaces.
Luis Carlos Murillo Valencia.
Presidente, ASAGIO




